Cómo fotografiar la niebla

Me levanto, miro por la ventana y qué veo? ¡Nada! Quiero decir, nada porque hay ¡niebla! y con ella, poco más. Días como hoy ya sabes que la cámara debe recibir un bonito paseo.

La niebla es uno de los regalos que nos trae el otoño, antes incluso que los ocres y los mantos de hojas en el suelo.

Aprovecha su atmósfera para lograr unos paisajes enigmáticos o para retratar un sujeto solitario. Funciona bien tanto en el campo como en la ciudad. Como tiende a quedarse un rato con nosotros, tendrás mucho tiempo para disparar, aunque conforme avanza la mañana, lo normal es que esta vaya desapareciendo. Con la niebla actuando como un gran difusor en el cielo, el contraste se reduce y se eliminan las sombras ¡aprovéchalo!

La niebla se eleva alrededor del agua y los campos húmedos, lo que consigue un excelente ambiente tanto por la mañana como por la tarde.

Consejos para fotografíar la niebla

  • Las imágenes de niebla se ven muy bien en blanco y negro y color, admite muy bien ambas, pero dispara en color, ya que siempre puedes convertir una imagen en color en blanco y negro más tarde si lo deseas.
  • Como a veces no hay demasiada luz, un trípode o al menos un monopie serán buenos aliados.
  • Intenta utilizar la ISO más baja que puedas, ya que el gris neutro de la niebla muestra las manchas de color del ruido de la imagen bastante mal.
  • El diafragma vendrá medido por la hiperfocal para ajustar la profundidad de campo, pero por el tipo de planos que se realizan, trabajar entre F8 y F11 te irá bien.
  • Utiliza buena ropa de abrigo que además del frío, la humedad es la reina de la niebla.
  • Debido a ese frio, recuerda siempre llevar un par de baterías, por si se te agota la primera antes de tiempo.
  • Cualquier objetivo sirve ¡tal cual! Desde un gran angular para enfatizar la profundidad de la escena, como un teleobjetivo para sacar sólo misteriosas figuras.
  • La niebla a veces se queda, pero normalmente, sobre todo en ciudad, esta desaparece rápidamente, así que ¡a madrugar! Además; si estás en la localización que deseas antes del amanecer, podrás asegurarte la combinación perfecta de niebla y luz.
  • La niebla refleja la luz ambiental, por lo que puede engañar a tu exposímetro para que piense que es más brillante de lo que realmente es, así que compensa la exposición si es necesario.

No te olvides…

Histograma: es normal que se quede centrado al ser una imagen de poco contraste, pero cuidado porque si la niebla es más ligera y hay mucha luz, la cámara tenderá a la subexposición, por lo que deberás dar más luz. También ten cuidado con no quemar nada que sea relevante o no podrás recuperarlo a posteriori.

Color: para conservar el azul frío de una mañana con niebla, selecciona el ajuste de balance de blancos en modo «luz dia» en lugar de «automático» o «nublado». Si quieres que el azul sea aún más intenso, pon el icono de «tungsteno o incandescencia» (la bombilla).

Luz: la niebla se ve mejor cuando se ilumina desde atrás. Intenta ponerte con la niebla entre ti y el sol o una farola a modo de contraluz. Las bombillas de colores y los letreros luminosos también pueden dar sus colores a la niebla (un semáforo por ejemplo).

Edición posterior

En el revelado posterior, siempre puedes ajustar la curva para optimizar el contraste o directamente trabajar con el tirador de “borrar neblina” de Lightroom. Claro, que buscar la niebla para después borrarla no parece tener mucho sentido, pero es una forma de ganar contraste sutilmente.

También puedes controlar la suavidad de la niebla con la herramienta Enfoque y los filtros de desenfoque en las áreas seleccionadas.

Además, oscurecer los bordes del sujeto contra un fondo claro y brumoso también puede mejorar la nitidez.

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como fotografiar niebla

Borrar Neblina es un ajuste interesante, pero manteniendo detalles.